¡Hola confidentes!
¿Habéis aprovechado el fin de semana? Yo el sábado me di un garbeo por el centro comercial haber si encontraba algún chollo del famoso Black Friday y ayer disfruté como una enana en un conocido mirado de Barcelona, pero también he aprovechado para avanzar faena y leer, por eso hoy os traigo una nueva reseña, recién salida del horno.
Título: Gente que viene y bah
Autora: Laura Norton
Número de páginas: 320
Editorial: Espasa
Precio aproximado: 19'90€
Sinopsis: De Bea, la arquitecta joven, talentosa y guapilla que protagoniza esta novela, no se puede decir que sea gilipollas, pero de lo que no se puede dudar es de que su karma es tirando a pésimo: en la misma semana, pilla a su novio (perdón, su PROMETIDO) enrollándose con una de las presentadoras más monas DE LA TELE, para, acto seguido, ser despedida con una indemnización ridícula. Con el desastre en los talones, Bea no tiene más remedio que volver a su pueblo natal, donde, además de un paisaje idílico, le espera un futuro incierto, una familia como poco peculiar y un vecino digamos que «misterioso».
No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas me encantó y eso que mis expectativas estaban bien altas porque todo lo que oía sobre él eran maravillas, así que no tardé en hacerme con el segundo libro de Laura Norton.
Lo empecé con muchas ganas pero se me hizo flojo, sobretodo al principio, me costaba engancharme. Por suerte esto no duró mucho, poco después de que Bea llegue a Cantabria no podía parar de leer, enganchada a la historia y a la particular familia de la protagonista, que es aún más especial que ella misma.
En esta ocasión me ha pasado exactamente lo mismo que en la primera novela, la forma de escribir de esta autora me encanta, porque aunque no tiene muchos diálogos te enganchas a la trama y lo describe todo tan bien y con tanto detalle que te parece estar viendo la escena frente a tus ojos. ¿Y las escenas divertidas? Es increíble lo mucho que me puedo reír con ellas, como es capaz de crear situaciones tan extremas, descabelladas y divertidas.
Hay muchos personajes, la mayoría secundarios pero que cobran más importancia que los principales en ciertos momentos y todos ellos son geniales, todos son únicos y peculiares, tanto que Bea queda eclipsada. Sobre Diego, el pelirrojo, debo decir que no ha llegado a enamorarme en ningún momento, cae bien y todo eso, pero nada más. Bea, la protagonista, si que lo consigue y logra empatizar contigo, porque seamos sinceros, todos hemos hecho muchas de las cosas que ella hace en ciertos momentos. Pero el plato fuerte de esta novela es la familia de Bea, es increíble, muy fuera de lo común, con mil tramas que descubrir a través de ella y mil personajes a los que cogerles cariño. Es cierto que hay una historia de amor en la trama, pero más que de amor yo creo que se trata de una novela de familia.
¿Y ese final? Ese final no deja indiferente a nadie.
¿Lo habéis leído? ¡Contadme, contadme!
Voy a ausentarme duramente un tiempo de la blogosfera, ¿os suena? Pues el jueves os cuento más.
¡Un besito!

