¡Buenos días confidentes!
Hoy no os traigo ninguna reseña, no vengo a hablaros sobre ninguna película o serie, ni siquiera os hago uno de esos tags que tanto me entretienen, hoy simplemente vengo a charlar con vosotros, de igual a igual. ¿Os apetece que desayunemos juntos?
Ayer cumplí 28 años, me hice un año más vieja, y sabéis qué? ¡Me encanta! No entiendo a toda esa gente que no quiere hacerse mayor, que tiene miedo al paso de los años y que siempre está deprimida el día de su cumpleaños. A mí me gusta hacerme vieja, porque todos esos años que voy sumando van cargados de buenos momentos que recordar y también de malos que me enseñen y me dan lecciones, que me dicen dónde no volver a equivocarme. Me gusta mirar atrás y pensar que llevo muchos años celebrando con las mismas personas, porque eso me recuerda que tengo una familia de la que sentirme orgullosa, unos amigos que son de verdad y un novio que me acompaña cada día en el camino que estoy creando. Me gusta pensar que aunque no siempre acierto en lo que hago y no siempre tengo razón, todo me sale del corazón. Y también me riño por ser tan racional, por no dejarme llevar y por intentar hacer siempre lo correcto, porque hacer las cosas mal también es divertido, incluso a veces más.
Así que hoy, un día después de mi cumpleaños, cruzo los dedos por terminar todos mis proyectos y por cumplir sueños, porque aunque de aquí a un año me de cuenta que no lo he conseguido, al menos sabré que lo intenté y que disfruté haciéndolo. Haciendo lo que me gusta.
Y a vosotros quiero daros las gracias por leerme cada semana, por dejarme vuestros comentarios, por compartir conmigo esta bonita afición y sobretodo por aguantar mis errores de escritura, porque entre nosotros, sé que os habéis dando cuenta que a veces me como palabras y se me cuela alguna que otra falta de ortografía, pero oye, nadie es perfecto no? xD
Y gracias por leer toda esta ñoñería.
¡Un beso enorme, mis confidentes!
